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viernes, 25 de mayo de 2007

AHORA QUE HE APRENDIDO


Ahora que he aprendido estoy en condiciones de enfrentarme con las eventualidades de este mundo. Tengo toda una batería de recetillas mentales creadas por mí mismo, no impuestas desde fuera, que me permitirán actuar con solvencia ante cualquier circunstancia. A cada pregunta, una respuesta, todo está ya clasificado. ¿De dónde viene toda esa clasificación? Eso ya es otro problema

Qué difícil es liberarse de uno mismo.

jueves, 24 de mayo de 2007

ARRIBA OTRO TANTO O LA MANÍA DE LA TRASCENDENCIA


Entre los muchos trucos de la estatua sin rostro, uno de ellos consiste en apuntarse cualquier cosa como un tanto a favor. Incluso el propio desenmascaramiento o la propia destrucción se lo anota como un tanto de iluminación, de santidad o de sabiduría.

Existe la fuerte tendencia hacia el sacrificio, que puede ser noble si se trata de un atento oficio por el ajeno beneficio. Pero que tiene mucho de disfrute de la propia imagen sacrificada.

La batalla del mal y del bien, de la culpa y de la redención, del remordimiento y de la compunción es un juego que el ego practica con gusto.

A la estatua sin rostro le gusta la solemnidad y la importancia. Todo lo que es cotidiano le sabe a poca cosa. Morir por una inocente criatura sí, pero no molestarse en cambiar unos pañales de bebé o matarse a cambiar pañales, ni mucho menos.

miércoles, 23 de mayo de 2007

MISIÓN EN ESTE PLANETA


En ocasiones he deseado una felicidad normal en esta vida. He procurado trabajarme a fondo en la dirección de la salud y la concordia, del bienestar y la serenidad. Todo sin resultado. Cada vez que me distraigo, cada vez que procuro detenerme a descansar un rato, he de levantarme de nuevo a continuar la marcha. No encontraré descanso hasta que haga lo que he venido a hacer en este mundo. Cosas buenas.

Así contigo.

martes, 22 de mayo de 2007

ESE MÚSCULO QUE LATE


Si has pasado demasiado tiempo siendo lo que se esperaba de ti que fueras, haciendo lo que se esperaba de ti que hicieras, diciendo lo que se esperaba de ti que dijeras, es ya la hora de volver los ojos en ciento ochenta grados hacia adentro, justo del revés y contemplar esos movimientos rítmicos que te han venido acompañando hasta ahora en el centro del pecho.

En absoluto es una mera comparanza que el pecho sea la sede de los sentimientos. Puedes sentir que el corazón se te desmanda cuando el sentimiento es intenso, y que la risa y el llanto no son más que dos formas bien distintas de ejercer la respiración. Podemos pensar que el movimiento de los pulmones y del corazón son un sobreentendido acerca del cual no cabe preocupación, mientras funcionen. Fíjate en la postura de tu cuerpo, siente sus movimientos interiores, relaja, si puedes, los músculos, observa el lugar que ahora mismo ocupas en este universo, la postura de tu cuerpo, tu postura ante el cosmos. Si esto no es importante, no comprendo qué puede serlo. ¿Cómo podemos tener problemas en controlar nuestros músculos, los latidos de nuestro corazón y nuestro aliento si somos nosotros mismos? ¿Cómo puede nuestra mente resultarnos desconocida si somos nosotros mismos?

Por favor, un poco de atención.

lunes, 21 de mayo de 2007

LOS QUE LO TUVIERON TODO Y NADA POSEYERON NO ANDABAN DEMASIADO LEJOS


No fueron a buscarlo a ningún reino mítico perdido entre las montañas. Tampoco lo encontraron en las entrañas de una máquina complicada. Ni en las grandes bibliotecas. No sucedió en el pasado noble y rancio, ni habrá de suceder en un futuro ideal y lejano. Eran y son personas normales, que se despiertan por las mañanas y desayunan, que acuden a sus trabajos, cocinan, comen y lavan los platos. No se retiraron del mundo, ni su mirada es enigmática. Puedes tranquilamente tomarte con ellos un té y pasar un buen rato charlando.

domingo, 20 de mayo de 2007

DE LOS TESOROS DEL ALMA Y SU AMONEDAMIENTO


Para tener la sensación o, por mejor decir, la ilusión de que el tiempo no pasa en balde, nos dedicamos a los diversos atesoramientos.

Avariciar pertenencias es sólo la más palpable de las avaricias. Existen otros afanes de ganancia. Si nuestro tiempo se traduce en dinero creemos haberlo aprovechado. Pero no hay banco ninguno que nos vaya a devolver nuestra horas a cambio de nuestros billetes. Si empleamos el tiempo en adquirir conocimientos, técnicas y sabidurías, creemos no haber derrochado el tiempo. Así que luego temeremos el olvido de lo que aprendamos, pues será el olvido de las horas entonces ganadas y ahora perdidas. Si dedicamos nuestras horas a fomentar los lazos familiares o de amistad, estos lazos no serán eternos. Si atesoramos juventud, vigor físico o belleza, concebiremos el tiempo como un enemigo. Si nos dedicamos a atesorar salud, el más leve trastorno nos sumirá en el desconcierto.

Existe también la tendencia de acumular experiencias, a modo de recuerdos.

La existencia es idéntica para todos, ninguna existencia tiene más calidad o intensidad que otra. En la intimidad del ser todos somos iguales. Sentados y en silencio, desprovistos de sus distintivos y signos, el sabio, el rico, el gozador y el aventurero son iguales, nada les diferencia en su viaje a través del tiempo. El dinero y nuestras pertenecias en nada nos auxilian, los conocimientos previos y los recuerdos son sólo una carga. Dentro de nosotros mismos no hay nada que guardar pues no hay lugar donde meterlo. Y a la vez todo se nos presenta. No somos peces que necesitaran cantimplora para bajar al fondo del océano.

No hay ningún medio para acceder a la verdad, pues entre la verdad y nosotros no existe la distancia.

sábado, 19 de mayo de 2007

HABLANDO DE LÓGICA


Puestos a establecer dualidades, podemos experimentar la tendencia de contraponer los mandatos de la lógica y la razón a lo que el corazón nos sugiere. El pensamiento humano suele operar a través de unidades numeradas, sobre todo a través del dos y del tres. Dos son las oposiciones polares de las cosas: oscuridad y luz, bien y mal, verdadero y falso, húmedo y seco, frío y caliente, muerto y vivo, etc. Tres son las partes del alma, las clases sociales, las personas del verbo, etc.

No digo que tales dualidades o tríadas sean falsas, simplemente es necesaria la aceptación de que no siempre han de imponerse sobre nuestra manera de vivir la realidad. Aunque resulte en principio inconcebible, es posible entrar en contacto directo con la verdad sin necesidad de construir previamente todo un puente de cálculos o de palabras hacia ella.

Hay personas que viven con la creencia de que su vida es fútil y carece por completo de sentido. Hay personas que mueren con la misma creencia. Hay personas que creyentes de esta fe en la futilidad de la existencia, emplea su vida en distintas distracciones, y distracciones de las distracciones. Algunas de estas personas aplican todo el poder de su lógica, de sus conocimientos y su razón a distintos fines, como es el beneficio y el placer propio y ajeno, pero no aplican este poder del pensamiento a contemplar su propio ser. La creencia en que tu vida es fútil y carente por completo de razón y de objeto, no tiene ninguna lógica. Decir que la propia vida y la propia existencia es un mero azar, una banalidad sin sentido, significa decir que ninguna otra existencia posee importancia ninguna. Si se tiene conciencia aunque sólo sea por un instante de la existencia propia y la de todos los seres del universo, no es en absoluto lógico decir que todo esto es para nada. Es.

viernes, 18 de mayo de 2007

LA PALABRA INTERPUESTA


No hay nada en estas letras que no puedas encontrar en ti mismo. De hecho, no hay nada en estas líneas si no lo encuentras en ti mismo y por tu propia facultad de conciencia.

Somos un alma, entre nosotros y nosotros mismos no puede imponerse ningún obstáculo o velo que nos impida vernos tal cual somos, como verdad auténtica y de primera mano. Y sin embargo leemos libros de psicología para comprendernos y saber cómo somos en realidad.

Somos seres humanos, hemos nacido de otros seres humanos, tal vez hemos engendrado o parido a otros seres humanos, vivimos entre otros seres humanos, no hay nada que se interponga entre nosotros y nosotros mismos, entre nosotros y quienes nos acompañan. Y no obstante leemos libros de antropología y sociología para comprender al ser humano y a los grupos en que se integran.

Somos materia viva, vivimos en el mundo, pisamos realidad, respiramos naturaleza, comemos naturaleza, bebemos naturaleza que nos llena y constituye. Pero creemos no saber nada acerca del mundo, la realidad y la naturaleza porque tal vez desconocemos o no comprendemos las últimas teorías de la ciencia.

A lo largo de la historia, muchas teorías tenidas como ciertas han sido substituidas por otras teorías que las desmentían. Lo cual causó y sigue causando no poca incertidumbre en muchas gentes. Las teorías contemporáneas son tenidas como las definitivamente seguras aunque nada nos garantiza que no vayan a ser refutadas como erróneas en un futuro más o menos lejano. Ciertas o no, las teorías científicas han encauzado a muchas gentes hacia un progreso técnico que parece ilimitado.

En cualquier caso, la lógica, la palabra y la ciencia no imposibilita en modo alguno las experiencias inmediatas por parte del individuo. Tenemos la impresión de que todo aquello que no puede ser formulado o conjurado mediante palabras es una zona oscura que más vale evitar. Incluso no fiándonos más que de lo que aprueba nuestra propia deducción y nuestro propio criterio, creemos que para alcanzar la verdad o la realidad hemos de tender necesariamente todo un puente de verborrea lógica hacia ella.