Mostrando entradas con la etiqueta II 01 LOS PODERES DE LA PERSONA Y SUS INSTRUMENTOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta II 01 LOS PODERES DE LA PERSONA Y SUS INSTRUMENTOS. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de septiembre de 2007

EL VUELO RESPECTO AL SUELO


La apertura hacia la conciencia verdadera y completa no pasa por el menoscabo de uno mismo. Tampoco pasa por su enaltecimiento. Lo que si es un paso hacia la conciencia es el descubrimiento de la propia esencia.

Es decir, Carmen ha de descubrir su carmeneidad y a José debe de manifestársele su joseidad. Y así con todos. Hasta que no sepamos quienes somos y en qué consistimos, seremos como fantasmas sin rumbo y sin asiento.

Y el amor hacia uno mismo es un instrumento.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

HEMOS LLEGADO


El camino es una calzada que se extiende entre dos lugares, y es por donde se realiza un viaje. El camino es una buena metáfora. Sin embargo, nosotros no necesitamos ningún camino porque ya hemos llegado. Sólo tenemos que darnos cuenta de que estamos aquí. El camino es el camino de la conciencia.

La conciencia, el darnos cuenta de nosotros y de lo que llamamos lo otro o los otros, consiste en comprender o abrirnos a la verdad. No ha de haber ningún miedo en la aceptación de la verdad. Pues sobre la conciencia verdadera nada se eleva. La verdad nos lleva a la paz. No puede haber paz en el temor y en el ocultamiento. Hasta que no hayan sido abiertos a la conciencia todos los territorios de la mente, siempre subsistirá la desconfianza hacia nosotros mismos y hacia lo que consideramos ajeno a nosotros mismos. Si no existe la conciencia verdadera, tampoco puede existir el amor completo, sino que se cae una y otra vez en el amor ilusorio y en querer forzar la realidad hacia las ilusiones que amamos.

Hay que saber estar aquí y allí. La medicina tomada a grandes dosis se convierte en un veneno. Los territorios de la mente por donde ha de sobrevolar la conciencia son amplísimos. Y está muy bien eso de elevarse sin término. Pero entre tanto no debemos dejar en desorden nuestra pista de despegue y de aterrizaje, pues en realidad no existe diferencia entre las alturas más elevadas y los abismos.

No hay ocupación por insignificante que nos pueda semejar que no merezca nuestra atención más completa y auténtica. Es cierto que tendemos a la economía de la atención, que es la economía de la conciencia. Pero esta economía tiende a la pereza mental, y escatima o se excede según unos patrones prefijados. No es la libertad completa.

Nada ocurre por casualidad. Cada pequeño suceso es una manifestación del Ser. O sea, es una Manifestación. Ni siquiera una hoja cae de un árbol por casualidad. Sin embargo estudiar estos fenómenos desde la lógica de las ciencias no nos satisface completo, puesto que no nos afecta en lo que nos resulta íntimo o personal.

La atención hacia las cosas pequeñas es un adiestramiento de la sensibilidad completa y de la verdadera conciencia. No obstante, catalogar algo como pequeño tampoco nos auxilia.

Nos quedan muchas puertas por abrir, de hecho estamos abriendo permanentemente muchas puertas. Hay en ello una aventura. Pero sumergirse en esta aventura, que no siempre es cómoda, es preferible a persistir en el aislamiento vaporoso, en nuestra salvaguardia de lo imprevisto. Tememos lo imprevisto porque ignoramos nuestras reacciones y los efectos de nuestras reacciones. El imprevisto exige de nosotros no premeditación sino una reacción espontánea. En eso consiste la aventura, en manifestar nuestra confianza hacia nuestras acciones.

martes, 25 de septiembre de 2007

DECLARACIÓN DE LA PAZ COMPLETA


Dado que los seres humanos no somos perfectos, si alguien me odia o me toma como objeto de malos sentimientos, tal vez yo debido a mis torpezas no pueda evitarlo. Si alguien quiere estar en guerra conmigo, lo siento. Yo no quiero estar en guerra con nadie.

No hay ni dentro ni fuera. Resolver los conflictos en uno empieza a través de la paz con todos. No hay equilibrio interno apuntalado en la lucha contra otras personas. Ni tampoco se puede emplear la propia paz como arma.

lunes, 24 de septiembre de 2007

LECCIÓN ETERNA


El error es parte del acierto. Y el camino sinuoso puede a la postre ser el más certero.

No sabemos, y como no sabemos, sólo nos queda abrir los ojos y esperar lo que nos venga. Si tenemos esperanzas, pretendemos ser confirmados en nuestras necesidades y deseos, y esperamos ser colmados en ellos. De tal modo no nos abrimos a lo nuevo.

Llámeselo vida si se quiere. Aquí no se puede aprender una lección para pasar a la siguiente. No podemos acumular pertenencias de sabiduría, pues no hay donde guardarlas.

El maestro es sólo aquel que atiende al otro dejándose a sí mismo a un lado. Y esto es algo tan sencillo que no puede aprenderse.

sábado, 22 de septiembre de 2007

LA PIEDRA PERFECTA


El niño anduvo por los campos húmedos de la lluvia en búsqueda de la piedra perfecta. Andando entre las yerbas mojadas y las setas descartó aquellas guijas quebradas y también los peñascos manchados de liquen. No sabía bien lo que buscaba, y teniendo una piedra un tiempo en la mano la desechaba al encontrar otra más redonda y más pulida.

El hombre adulto y recio, viendo al niño consideró que ninguna piedra sería lo suficientemente perfecta como para poder medir con ella las otras piedras.

Resulta un poco incómodo andar por ahí con una piedra perfecta en mitad del corazón.