Mi amiga Asunta me envía este cartel que tal vez te resulte de interés, sobre todo si vives en Madrid o frecuentas esa ciudad.
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Publicación a modo de bitácora del libro de Joaquín García Weil
El libro completo ya ha sido publicado. Aquí está el índice. Y aquí los artículos actuales que fueron publicados a la par que el libro. A partir de ahora el blog ya no se actualizará excepto la agenda. Sigo actualizando el blog de la YogaSala de Málaga donde se puede encontrarme. Desde el 17 abril 2007 hasta hoy que desconecto el contador el número de páginas vistas fue 7.869. No descarto publicar en el futuro algún otro libro de esta misma manera. Gracias por la atención.
Aquí concluye este libro.
Se acaba en sí mismo como principio de algo mejor.
La armonía es la paz en movimiento.
Principio a cada momento. No hay un momento que no sea principio. No hay momento que no sea presente. Si hemos de alcanzar el principio de algo mejor hemos de alcanzarlo ahora. No dentro de un año, de meses o de días. Ni siquiera dentro de un minuto.
Hay quien pone su felicidad en la consecución de un objetivo y en el reconocimiento de los demás cuando se alcance. Se aplaza entonces la felicidad. Nos la robamos a nosotros mismos.
Hubo un hombre joven que robó todas las riquezas que había en la casa de su padre. Las malbarató luego para lograr algún beneficio. Su padre, enterado del caso, murió de aflicción, no sin antes redactar testamento en el que le dejaba a su hijo todos sus bienes en herencia.
No es necesario —tampoco podemos— robar lo que ya nos pertenece.
Los colores son símbolos que la naturaleza nos ofrece. Es uno de los lenguajes del universo.
Los colores en cada forma son las palabras con que la naturaleza nos habla.
Ira, dolor, amor, alegría, nostalgia son sentimientos verdaderos en cuanto los sentimos. Pero ¿qué es el enojo? ¿qué es la nostalgia? ¿qué el amor o la alegría?
Es importante descansar la mente en estos objetos de meditación.
La mente se mueve como brizna en el remolino de un río, a soplos de emociones y sentimientos.
No es un objeto de estudio. Somos nosotros.
Hubo hombres que viajaron a la luna sólo para descubrir algo que estaba dentro de sí mismos.
El milagro es lo natural.
Movimiento, comer, dormir, excretar y reproducirse. La convivencia amable entre los espíritus.
El ser humano no encuentra descanso hasta haber encauzado su condición elemental. A partir de lo cual todo es posible. Negando lo mismo hay aplazamiento, pausa y espera.
Pues entonces acaso ¿quién es el que sufre?
Dolor, sí, condición del cuerpo, como lo son el placer y como otras tantas condiciones. Pero una cosa es sentir un dolor y otra cosa es remitirlo a nuestra propia persona. Es sólo cuando el dolor se remite a la propia persona cuando además de sentir dolor se experimenta la desdicha.
Es posible liberarse del dolor. Es posible alcanzar la libertad absoluta.
Más allá del cielo no existe el arriba ni el abajo, la derecha o la izquierda.
Conviene conocer bien que es aquello que llamamos cuerpo para descubrir si hay algo más que podamos llamar también nosotros.
No basta declararse partidario del cuerpo y de sus placeres. No basta ignorar el cuerpo. Es la conciencia de cada nervio y de cada músculo la puerta a eso “otro” que no está dentro ni fuera, que no es arriba ni abajo y que no tiene derecha o izquierda.
Qué vibración la de estas fechas. Como es sabido la mayoría de los comercios facturan la mayor parte de las ventas del año en este mes. Hace algunas semanas la dueña de un comercio de regalos, ropa, artesanías, etc. me dijo que en Navidades facturan el 40% de las ventas de todo el año, y que estaban a la espera de resultados para saber si su establecimiento es viable. En el mundo de los libros, ocurre igual, quitando que durante la feria del libro se vende también algo. Bueno, a lo que iba, os propongo un buen regalo para Navidad:
Que podéis conseguir en: