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viernes, 5 de octubre de 2007

SOMOS, HEMOS LLEGADO


Lo demás es tarea de la consciencia.

jueves, 4 de octubre de 2007

LA TRANSFORMACIÓN DE UNO MISMO


Antes de transformarse a uno mismo ¿es necesario saber quién se es y cómo se es?

Antes de emprender un camino ¿no es necesario acaso saber dónde se está?

miércoles, 3 de octubre de 2007

NUESTRO LUGAR EN EL COSMOS


Nos pertenece por derecho propio.

Nadie debe pedir perdón por ser tal como es. Pero de las acciones que llevemos a cabo sí debemos ser capaces de dar una respuesta.

Hemos de encontrar nuestro lugar en este mundo. No debemos luchar por conseguirlo ni pelear en nombre de nuestra existencia a la contra de nadie.

Lo que buscamos ya lo hemos encontrado. Lo que deseamos adquirir ya nos pertenece.

Como cuando nos despertamos bruscamente tras un sueño, hemos de darnos cuenta de la realidad que se despliega ante nuestros ojos. Al despertar de una pesadilla, donde la fantasía es confusión y causa espanto, la realidad, la misma realidad de siempre, nos sirve de consuelo y nos resulta tranquilizadora, como un fresco refugio en mitad de la solana del agosto, o como fuego que caliente mientras fuera retumba la tormenta.

Y todo esto son metáforas o comparanzas de la vida misma, pues a lo largo de nuestros días las ilusiones no son refugio de la triste realidad, sino que la realidad es amable refugio de las desilusiones.

Es buena cosa abrir bien los ojos, despertar y constatar este lugar que ocupamos. Me refiero a la metáfora y me refiero a su significado. Me refiero al cuerpo y me refiero a lo que quiera que llamemos espíritu o alma.

Hemos de ejercer con fuerza esa nuestra presencia en el lugar que estamos ocupando. No a la manera de combatir o avasallar a quienes nos rodean, como quien se abre paso a codazos en un atestado transporte público. Al contrario, como se regocijan los habitantes de los desiertos al encontrarse los unos con los otros, de igual modo debemos regalar a las otras personas con nuestra propia existencia.

Hay una sonrisa tras una mirada seria, allá en el fondo del alma.

martes, 2 de octubre de 2007

BUCEO EN BUSCA DE LOS DONES


Muchos son los dones que hay atesorados a lo bruto en el fondo de nuestras almas.

Es como el cúmulo de metales ricos y preciosos que hay sepultados en régimen de incandescencia en mitad del núcleo fundido de la tierra. Allí su cualidad es fluida o casi volátil. Allí su calidad se atempera.

Así la tierra ha reído con una temblorosa carcajada de terremotos y volcanes, cada vez que los humanos han emprendido luchas en pos del oro. Y con cada carcajada lanzaba al aire grandes chorreones de metales preciosos al rojo vivo.

Mucha es nuestra fuerza y muchos son nuestros dones. El principal de ellos es nuestra presencia. Con nuestra presencia podemos hacer compañía a quienes se sientes abandonados y solos. Allí podemos estar, sin decir nada, sólo oyendo, aliviando pesares, sin comprender muy bien como sucede este milagro de la compañía.

Muchos son nuestros dones y es tarea nuestra el ir a buscarlos, a descubrirlos, por mejor decir, porque tenerlos ya los tenemos. Y hemos de beneficiar con ellos o a su través.